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sábado, 22 de febrero de 2014

5 formas de ahorrar agua en tu piscina


5 formas de ahorrar agua en tu piscina


Las piscinas pueden parecer enormes desperdicios de agua y energía. Es cierto que son un lujo y no técnicamente necesarias. Sin embargo, si alguno de nosotros es propietario de una piscina, defenderemos nuestro estilo de vida, ya que las piscinas también son algo grandioso. ¿Hay alguna manera de que podamos tener nuestra piscina y sentirnos bien por ello?

Sí. Es totalmente posible ser más ecológicos con las piscinas. Por ejemplo puedes calentar tu piscina con un calentador solar. Estos calentadores de piscina son en muchas ocasiones, la forma más eficiente de energía solar en el mercado. Esa es una muy buena referencia. Así que puedes ser propietario de una piscina sin afectar el medio ambiente.

Miremos cómo ahorrar agua en las piscinas:

1. Baja el termostato: Si tienes una piscina climatizada, baja la temperatura unos pocos grados. Cuanto más caliente esté el agua, más se evapora.

2. Consigue una cubierta para piscina: las cubiertas para piscinas reducen la evaporación entre un 30 a 50% y ayudarán a conservar el calor, lo que se traduce en un ahorro en dinero para gastos de calefacción.

3. Comprueba si hay fugas: una piscina con fugas puede desperdiciar más de 100.000 galones de agua por año. Aprende a controlar periódicamente tu piscina para que no haya fugas en ella.

4. Procura mantener los filtros limpios para prevenir retrolavados: Obviamente, los retrolavados utilizan más agua. Además los retrolavados frecuentes pueden reducir la eficacia de los filtros.

5. Payasadas y salpicaduras desperdician agua: todos nosotros alguna vez hemos disfrutado de las payasadas, juegos bruscos y travesuras en las piscinas, pero las payasadas hacen que desperdicies mucha más agua.

Con la información de: tlc.howstuffworks.com

Alistan nuevo acuerdo internacional de protección a especies

Alistan nuevo acuerdo internacional de protección a especies


Responsables de unos 50 países y once organizaciones mundiales acordaron hoy en Londres adoptar “medidas prácticas” para defender a las especies protegidas y erradicar el mercado ilegal de animales salvajes.

La Conferencia sobre Comercio Ilegal de Animales, auspiciada por el Ejecutivo británico, reunió a representantes de naciones de África, Asia, Europa y EEUU, que analizaron cómo frenar la caza furtiva de especies como tigres, rinocerontes y elefantes.

En la cumbre, donde participaron el primer ministro británico, David Cameron -que acortó su intervención para atender la crisis de las inundaciones que afectan al sur de Inglaterra-, y el príncipe Carlos (heredero del trono británico) con sus hijos, Guillermo y Enrique, se firmó la “Declaración de Londres”, un documento que incluye una serie de compromisos.

Entre ellos, se acordó la renuncia del uso de productos procedentes de especies en peligro, según indicó un comunicado del Foreign Office, así como introducir cambios legislativos para tratar la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas como “delitos graves” equiparables al tráfico de drogas, armas y personas.

Los responsables gubernamentales abogaron además por continuar la prohibición internacional sobre el comercio de colmillo de elefante.

En su intervención, el ministro británico de Exteriores, William Hague, dijo que el comercio ilegal de la fauna salvaje supone “una crisis sin precedentes”, equiparable a la “industria delictiva” del tráfico de drogas, armamento y personas.

Durante su intervención en Lancaster House -sede del Gobierno donde se celebró la cumbre-, el jefe de la diplomacia británica alertó de que esa práctica “fomenta la corrupción y la inseguridad y socava los esfuerzos para recortar la pobreza y promover el desarrollo sostenible, particularmente en los países africanos”.

Por su parte, el príncipe Carlos, conocido por su defensa del medio ambiente, remarcó en un discurso que “no hay que perder ni un momento para salvar a especies cuya pérdida no solo nos disminuirá a todos, sino que expondrá su abandonado hábitat a un riesgo mayor de destrucción, con tremendas consecuencias para la humanidad”.

Durante esta semana, miembros de la casa real británica intervinieron en varios actos para subrayar la necesidad de proteger a esos animales, después de que se haya publicado que los príncipes Guillermo y Enrique participaron el día 8 en una cacería en una finca privada en España.

La caída de un mito: árboles viejos capturan más carbono

La caída de un mito: árboles viejos capturan más carbono



Imagen en P. Nare. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA.


No es que no envejezcan es que parece que a medida que lo hacen ganan fuerzas.

Los árboles viejos sirven y mucho. La creencia arraigada de que no capturan carbono no va más de acuerdo con un estudio internacional publicado en Nature. 

En él, científicos de distintas regiones, entre ellos Esteban Álvarez, del Jardín Botánico de Medellín, estudiaron 673.046 árboles de 403 especies de todos los continentes, árboles tropicales y de zonas templadas, algunos con hasta 80 años de edad.

Se encontraron que en la gran mayoría la tasa de crecimiento de su masa aumenta de manera continua con el tamaño del árbol.

Valiosos
Los árboles viejos, entonces, no solo son reservorios de carbono sino que fijan grandes cantidades cada año.

En términos absolutos, árboles de 100 centímetros de diámetro adicionan de 10 a 200 kilos de masa seca aérea (depende de la especie), para un promedio de 103 kilos año.

Eso es casi tres veces la rata que acumulan árboles jóvenes de la misma especie de solo 50 centímetros de diámetro. Es decir, el equivalente a un árbol nuevo cada año de 10 a 20 centímetros de diámetro.

"En términos humanos es como si uno acelerara el crecimiento luego de la adolescencia en vez de reducirlo", explicó Nate Stephenson, director de la investigación. "Es como si una persona pesara media tonelada en su edad media y una en la vejez".

Richard Condit, uno de los coautores del reporte presentado en la revista, reafirmó ese hallazgo. "En vez de disminuir o cesar en su crecimiento y en la captura de carbono, como asumíamos hasta ahora, la mayoría de los árboles viejos en las selvas de todo el mundo crecen más rápido, secuestrando más carbono".